Conmovedora carta de la hija del DT de Atlético Nacional

Queda más que claro que luego de que el equipo del que somos hinchas sale campeón, nos invade una alegría enorme que queremos compartir con nuestros pares, con amigos y en especial con la familia.

El día de ayer Atlético Nacional se consagró campeón de la Copa Libertadores de América y luego del pitazo final del árbitro, el clima de fiesta que se sentía en las tribunas se acrecentó. Los hinchas deliraban con la obtención de la segunda Copa Libertadores del equipo colombiano, los jugadores celebraban en un estado de euforia por el título obtenido y en sus casas, los familiares del plantel y cuerpo técnico seguramente también desbordaban de emoción.

Uno de estos casos es el de la hija del director técnico Reinaldo Rueda, Alejandra Rueda,  que luego de la final escribió esta emocionante carta que vamos a leer a continuación:

“¿Quién puede escribir cuando el corazón está rebozando de alegría y las pulsaciones están a mil?

Creo que es imposible ponerle pausa a estas emociones, pero ahora sí sonrío después de estos últimos 90 minutos. Sí, sonrío porque durante el partido no puedo sonreír, se me para el corazón y frunzo el ceño como el ‘profe’ Rueda, tensa mirando cómo van transcurriendo lentamente los minutos más largos del día.

Después de perder la semifinal con Junior, no puedo negar que nos dolió a todos. Pero también pensamos, vendrán cosas más grandes para él, su cuerpo técnico y los jugadores. Y aquí está. Atlético Nacional, campeón de la Copa Libertadores.

¿Qué si Atlético Nacional fue el mejor de todo el torneo? Como hija e hincha de mi padre Reinaldo Rueda, yo digo que sí, porque hoy por hoy, es mi equipo. El resto se lo dejo a los analistas.

La pasión que tengo por el fútbol es gracias a él, quien desde muy pequeña me llevaba a sus partidos para que lo acompañara.

Con mi familia hemos estado presentes en toda su trayectoria desde que estaba en Colombia y cuando emigramos con él a países que nos acogieron como suyos.

Siempre soñé que regresara a Colombia después de sus periplos en el exterior, y cuando firmó con Atlético Nacional el 1 de junio de 2015, estaba segura que vendrían muchos triunfos y alegrías.

Mi sueño, que sé que también era el de él y el de toda mi familia, era verlo como campeón de la Liga colombiana.
El objetivo se cumplió más rápido de lo que esperábamos y su sueño de llegar a la final de una Libertadores con este grupo de jugadores y la familia verdolaga, nos hizo soñar en grande.

No ha sido fácil seguir los partidos de Nacional a la distancia, pero siempre estoy en contacto con mi papá y trató de hablar con él, las horas previas al partido, antes de que la ansiedad me consuma.

Cuando no puedo ver el juego, me mantengo en contacto con mi familia y con mucha fe espero que el resultado sea el que siempre queremos. No hay ritual ni amuleto cuando juega Nacional, solo me pongo la verde y espero con ansias que llegue la hora del partido.

Para muchos mi padre es un gran técnico, un estratega y un conocedor del fútbol. Para nosotros, además de un entrenador, es nuestro orgullo, nuestro héroe, un gran ser humano y el mejor padre.

En este momento muchos dicen que mi padre es el artífice de este logro, pero tanto él como nosotros, sabemos que este triunfo no es solo de él.

La verdad es que la unión, el trabajo en equipo, la comunión de cuerpo técnico, jugadores, hinchas y de toda una institución, han permitido que la familia verdolaga siga disfrutando de estos grandes logros.

La historia está completa. Nacional volvió a levantar la tan anhelada Copa después de 27 años. No fue fácil, pero se consiguió de la mano del ‘profe’ Rueda. Este momento siempre estará en nuestros corazones.”

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