La AFA post Grondona

“¡¿Julio, cómo es posible?! Tú nos has prometido que vas a continuar con nosotros. ¿Y ahora que pasó? ¿Sin anuncio? Eso no es posible”. La frase corresponde a Joseph Blatter, expresidente de FIFA, quién en una entrevista con el diario argentino “La Nación”, contó que dijo frente al ataúd de Julio Grondona el día de su entierro. El suizo expresó en palabras lo que muchos dirigentes del fútbol argentino pensaron al enterarse del deceso de quién fue titular de la AFA durante 35 años (1979-2014).

Desde el momento mismo de su partida, se supo que nada sería igual; no iba a ser posible imponer “Grondonismo” sin Grondona. Una monarquía de tres décadas y media no iba dejar buenas cosechas. Lo peor estaba por llegar.

Escándalo, vergüenza, bochorno, papelón y otros sinónimos, fueron las palabras que más se utilizaron en aquel tiempo a esta parte para calificar y contextualizar la situación del fútbol argentino.

Con el fin del “Si-Julismo” comenzaron a aparecer las primeras grietas, se potenciaron los egos y se cortó definitivamente la unión forzada que había entre los integrantes del Comité Ejecutivo. Cada uno empezó a buscar la forma de llevar agua para su molino.

Por estatuto, Luis Segura, en aquel momento Vicepresidente primero de AFA, fue quién debió suceder a Julio Grondona en el cargo y sentarse en el sillón presidencial del edificio de la calle Viamonte.

Con Segura al mando, lejos de enderezar el rumbo, la Asociación del Fútbol Argentino cayó en lo que es sin duda, el peor momento de su historia.

La frase “AFA rica y clubes pobres” ya es definitivamente del pasado. Hoy la situación económica de la entidad madre del fútbol de nuestro país, y la de varios clubes de distintas categorías, se encuentra enmarcada entre mala y pésima.

Para argumentar dicha afirmación numéricamente, se puede remitir a los datos consultados en la web del Banco Central. Entre el 8 de junio de 2015 y el 20 de julio de este año, la AFA emitió 349 cheques sin fondos que suman un total de $139.577.083,01, de los cuáles el 41,31% ($57.659.292,99) aún no fueron pagados. 

A los árbitros de la Asociación Argentina (AAA) y al Sindicato de Árbitros Deportivos de la República Argentina (SADRA) se les adeudaba un monto cercano a los diez millones de pesos. A diferencias de otras deudas, esa no pudo ser esquivada por la Asociación del Fútbol Argentino ya que si el dinero no aparecía, los dos sindicatos iban al paro y automáticamente los partidos de Copa Argentina quedaban sin jueces, y en consecuencia iban a tener que suspenderse.

A quién sí pudieron (por ahora) evitar abonarle lo que le deben es al exentrenador de la Selección, Gerardo Martino, y a todo su cuerpo técnico. Si bien se desconoce la cifra, se sabe que los meses que se les adeudan rondan entre los cuatro y seis.

Otro de los conflictos económicos que tiene la AFA es con Telecom. La empresa de telecomunicaciones reclama un resarcimiento de aproximadamente 200 millones de pesos tras la fracasada implementación del AFA Plus que tenía como objetivo crear un registro biométrico de los hinchas que acudían a las canchas a través de sus huellas digitales.

Ya no hay mas plata. Al punto tal que hasta el momento no han podido abonar los 96 mil pesos correspondientes al suministro eléctrico del edificio de Viamonte 1366.

A resolver queda ahora la situación con Adidas, la empresa de indumentaria que viste al seleccionado, que duda renovar su vínculo con la AFA no sólo por la crisis que atraviesa esta última, sino también por la renuncia de Messi que era su mejor “arma” marketinera con la camiseta celeste y blanca. Este problema no es uno más para Armando Pérez, titular de la actual Comisión Normalizadora, ya que había analizado pedirle a Adidas que se efectuara la renovación del contrato a cambio de los ocho millones de euros necesarios para pagar la cláusula de salida de Jorge Sampaoli del Sevilla, para que el oriundo de Casilda asuma como DT de la Selección Nacional.

También es cierto que si se hubiese hecho un plan firme para que los clubes pagaran su deuda con la Asociación del Fútbol Argentino, se podrían pagar hasta ocho cláusulas de Sampaoli: Los $1200 millones que suman las deudas de las instituciones deportivas con la AFA equivalen a casi 70 millones de la moneda europea.

La pregunta del millón (o en este caso, los millones), es donde está toda la plata que del 2009 a la fecha recibió la institución encargada de los torneos de fútbol de nuestro país por parte del Estado. Quién encabeza la búsqueda de esa respuesta es la jueza María Servini de Cubría.

Desde el momento de la formalización del programa ‘Fútbol Para Todos’, la AFA recibió alrededor de 6500 millones de pesos (contando también lo otorgado por el Gobierno Nacional en el primer semestre de este año).

La idea de Grondona de aumentar la cantidad de equipos en Primera para generar mayores ingresos, en principio fue acertada: En 2015 la AFA recibió la suma más suculenta de todas durante este período contractual con el Estado: $1440 millones. Sin embargo, ni siquiera ese monto fue suficiente para evitar la profunda crisis que atraviesa en este momento.

La investigación judicial para encontrar el destino final de todo ese dinero apunta a tres lugares: Al convenio que la Asociación del Fútbol Argentino firmó con la fundación “El Futbolista” (creada por Futbolistas Argentinos Agremiados), en el que estableció un aporte del 2% de los ingresos por televisación. La cifra alcanza los 57 millones de pesos y está dividida en dos plazos fijos de diferentes bancos. Además, Servini de Cubría embargó hace unos meses otros dos millones de dólares que estaban en cajas de seguridad de dos entidades bancarias (U$S 1.5 millones en Santander y U$S 650 mil en el HSBC).

El otro camino que habría tomado esa plata sería para garantizar préstamos bancarios. Y el tercero, mediante descuentos de cheques en financieras.

Todos estos desmanejos hacen que los números de la AFA estén en rojo, y en consecuencia se generen más conflictos que hacen peligrar el inicio de los distintos certámenes. Desde el Ascenso por ejemplo, ya avisaron que si no les pagan los 75,5 millones de pesos que se les adeuda de junio y julio, no pondrán en marcha las competencias de las diferentes categorías ya que sin ese dinero no pueden abonar los sueldos de sus jugadores.

En Primera División la situación parecía solucionada. Parecía… Ahora podría otra vez quedar en vilo el comienzo del torneo más importante del país. Hace pocos días el titular de “Fútbol Para Todos”, Fernando Marín, avisó que el Gobierno no se moverá de la base de los 900 millones por semestre y en consecuencia no aportarán mas de $1800 millones. Tras esta noticia, algunos dirigentes de los equipos de la máxima categoría analizan no arrancar el campeonato que tiene fecha de inicio para el 19 de agosto.

La situación económica y financiera de AFA es sencillamente desbastadora. Quienes deben arreglar esta profunda crisis son los miembros de la Comisión Normalizadora que aterrizaron en la entidad madre del fútbol argentino porque la misma estaba completamente acéfala. No estaba ni siquiera Luis Segura, que se mantuvo en el cargo hasta hace poco tiempo no por haber recibido el respaldo de la mayoría, sino porque cuando se celebraron elecciones entre 75 asambleístas, la misma debió ser suspendida porque culminó increíblemente 38 a 38. Para colmo cuando se esperaba que se volvieran a hacer el 30 de junio, la Inspección General de Justicia las suspendió por “irregularidades administrativas y económicas”.

Pocas horas después de la muerte de Grondona, Juan Carlos Crespi (en ese momento Vicepresidente de Boca) dijo: “Dentro de un año lo vamos a necesitar”, en referencia al dirigente que manejó el fútbol argentino entre el ’79 y el 2014. Su pensamiento no estaba tan equivocado… 

Deja un comentario