Derrumbarán el “Mundo maravilloso” del tenis

“What a wonderful world” (“Qué mundo maravilloso”), es el título de la melodía más famosa de Louis Armstrong, probablemente, el músico de jazz más importante de la historia. Ese “Mundo maravilloso” con forma de estadio de tenis, escenario de duelos memorables y testigo de los drives y voleas de las figuras más emblemáticas de este deporte, que lleva el nombre del músico estadounidense, será demolido.

Como a tantos otros escenarios deportivos del mundo le llegó la hora de la renovación, el “Louis Armstrong”, segundo estadio más importante de Flushing Meadows, tampoco se salvará de la transformación: será derrumbado y en su lugar construirán otro más grande y moderno.

¿Cuáles serán las comodidades del nuevo estadio?

El renovado Armstrong contará con una capacidad para 15.000 espectadores, es decir, 40% mayor que el actual. Además, tendrá un techo replegable tal como se estrenó este año en el Arthur Ashe, estadio principal de Flushing Meadows. Y claro, Wi-Fi, restaurantes y puestos de comida, tiendas de ropa, suites y otras comodidades, habrá por doquier para la recibir a los fanáticos. La obra será inaugurada en 2018, por lo que el último Grand Slam de la temporada tendrá que arreglárselas en una cancha provisoria el año que viene.

El estadio nació en 1964 bajo la denominación de “Singer Bowl”, como una construcción temporaria para una feria internacional. Pero luego cambió su nombre para homenajear al músico de jazz que vivió cerca del lugar hasta su muerte, en 1971.

Jimmy Connors, John McEnroe, Ivan Lendl, Boris Becker, Pete Sampras, Chris Evert y Martina Navratilova, entre otros, fueron las figuras que brillaron sobre este escenario. Incluso, el cemento fue testigo privilegiado de la consagración de Gabriela Sabatini en 1990, cuando consiguió la proeza más importante de su carrera, tras vencer en la final del Abierto de Estados Unidos ni más ni menos que a Steffi Graf.

1990
En el Louis Armstrong, Gabriela Sabatini se consagró campeona del Abierto de Estados Unidos luego de vencer en la final a Steffi Graf por 6-2 y 7-6 (7-4)

Será tiempo de decirle ‘hasta luego’ al Louise Armstrong, que se renovará para continuar siendo un “Mundo maravilloso” con forma de estadio de tenis.

 

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